domingo, 24 de abril de 2011

viernes, 8 de abril de 2011

Nuestro Director General, Dr. Medardo Plasencia junto al Profesor Gabriel de Pujadas, de Chile, y las simpáticas y comprometi​das educadoras del Colegio Guadalupe, de México

FORMACION DE PROFESORES: NECESIDADES Y COMPETENCIAS PEDAGÓGICAS

Autor: Profesor Gabriel de Pujadas H.
Abril 2011

Introducción
Este artículo tiene por finalidad reflexionar sobre  algunos temas que dicen relación con la formación de profesores[1] en general y cuales podrían ser las competencias necesarias para su adecuado desarrollo profesional y personal, pues ambas dimensiones, en el caso de los profesores, están hondamente enlazados
No queremos plantear un esbozo de filosofía educacional, pero si consideramos necesario adentrarnos, aunque sea de manera breve, en lo que consideramos son algunos aspectos esenciales en la formación de los profesores y que tienen relación con los sustratos más profundos de su ser y hacer profesional. No obstante esto, consideramos indispensable, para el tratamiento del tema de las competencias pedagógicas en la formación de los profesores que las ubiquemos en un contexto pedagógico que es más extenso que el tema mismo que nos preocupa. Se trata aquí de que las competencias pedagógicas sean insertas en contextos significativos de orden educativo, que les den sentido y orientación y no se transformen así en meros artilugios operativos de entender unas nuevas formas de conductas pedagógicas que en muchos casos se podrían confundir con los antiguos “objetivos específicos” utilizados en las planificaciones escolares. 
Es por eso que, partiendo de la idea de que las condiciones de vida profesional de los profesores son deficitarias, en la mayoría de los casos en nuestros países, planteamos la intuición de que lo que mueve y da fuerza a muchos de ellos para realizar su tarea cotidiana, es el encuentro con un sentido pedagógico, que en muchos casos lo denominamos como el encuentro con su propia vocación pedagógica (tema que seguramente será considerado por muchos cientistas sociales como pasado de moda que no han hecho de la profesión docente ni del trabajo pedagógico una forma de vida).
Un segundo tema, que tiene una directa relación con lo anterior es levantar algunas hipótesis sobre como el profesor va construyendo su propio sentido de la realidad, entendiendo por esto el cómo el profesor maneja sus propios tiempos y espacios en la tarea pedagógica y en su vida personal.

Otro tema es el cómo reconocer que en el trabajo docente (no el trabajo docente estandarizado, como lo pretenden muchos tecnócratas de la educación), es un trabajo pleno de subjetividad e ínter subjetividad y que en el mismo se utilizan no solo las herramientas propias del conocimiento racional, sino otras que rozan la intuición racional y la intuición afectiva.

Del mismo modo, trataremos someramente la idea de los ciclos que se viven de manera cada día más presurosa en el mundo de hoy. Un mundo en expansión y cambio nos plantea nuevos desafíos pedagógicos y educacionales. La relatividad, lo transitorio, los valores no estables, las nuevas y cambiantes modas culturales son todos elementos que deben ser considerados en la formación de nuevos profesores.
Sin embargo, en el mundo de los países más pobres o en vías de desarrollo con bolsones evidentes de pobreza, se plantea la realidad de tener necesidades básicas que deben ser satisfechas y escasos recursos para lograrlo. A pesar de lo anterior, la educación necesita de innovaciones educativas, con el fin de ponerse al día en relación a los cambios que va asumiendo la realidad contemporánea. De otro modo, ésta cae en la obsolescencia y deja de ser pertinente de acuerdo a la exigencia de los nuevos tiempos.
Por último, trataremos el tema de que el sistema educacional y los profesores se ven forzados a responder a los requerimiento de competencias técnicas y profesionales cada vez más especiales, que cada nueva generación de niños y jóvenes van teniendo, debido a los cambios tecnológicos y del conocimiento que se presentan con una rapidez desconocida en las generaciones anteriores. Solo después de haber reflexionado sobre este contexto entraremos a nuestro planeamiento sobre las competencias que son necesarias en la formación de los futuros profesores.